“El Sr. Gustavo Cerati permanece
internado en Clínica Alcla, desde el 24 de octubre del 2010, como
consecuencia de haber padecido un ACV en mayo del mismo año.
Continúa en ARM (Asistencia Respiratoria Mecánica), sin cambios
neurológicos, clínicamente estable, sin intercurrencias agudas, y
sin lesiones agregadas. Se realiza movilización kinesiológica
pasiva y estimulación permanente en las áreas de terapia
ocupacional y musicoterapia".
Tristemente, los últimos 36 meses de Cerati se pueden resumir en un solo párrafo; en ese parte médico que, para algunos, únicamente refresca la memoria de los que creían ya haberlo olvidado. Y para otros, un baldazo de agua helada de una situación para nada grata.
La vida a veces presupone estás situaciones que nos toman de sorpresa. Todavía me cuesta creer que él este así, con su cuerpo en una cama de hospital y su alma en un limbo, en un sueño del que aún no vuelve.
Tu futuro es igual de misterioso que tu presente. Quizás, mañana despiertes, o la semana que viene, o dentro de dos años o quizás nunca; pero siempre está ese resquicio donde se filtra la luz de la esperanza, de la fe. Si somos crudos y realistas, el panorama es desalentador e incierto, pero, acá estamos, esperando que abras los ojos.
Sin embargo, el pasado; esa carrera como artista que transitaste durante tres décadas dejó huellas en miles de personas, incluido yo entre ellas. Si hay algo que destacó de tu magia musical es que cada canción que creaste tiene una ubicación geográfica exacta para una situación determinada de mi vida, cada estrofa compone una pieza de un rompecabezas armonioso en el que todo se puede reflejar. Y así supiste acompañarme en todo momento, a tu manera.
Estás pero no estás, es la única manera en la que puedo entender esta situación. A pesar de la tristeza que me lleva pensar en vos, hay una enseñanza que me dejás (como siempre lo has hecho a través de tus canciones): hay que vivir la vida, disfrutar cada segundo y amar con todas las fuerzas que tengamos, dejando el orgullo y el odio de lado. Simplemente eso.
No encuentro manera de terminar estoy que escribió, así que me remitiré a unas breves palabras que enunció Mario Pergolini hoy por la mañana...
Vamos Gus, despertate...
